Capitulo 2

El despacho del letrado Eggface no era lo que pudiera decirse demasiado convencional. Realmente cuchitril infecto entraría mas dentro de una definición ajustada, pero correríamos el riesgo de que nos demandara y tampoco es eso.

Tras apartar la cáscara de plátano que habitaba sobre la superficie de la silla, Wilmor se sentó enfrente del insigne abogado. Lo de insigne no era por sus meritos académicos, que no tenia, ni su magnifica elocuencia, de la que carecía, sino por la enorme insignia que le colgaba del cuello( y que con brillante vocabulario exponía lo siguiente: Hasosiasion de letraos iletraos y pogresistas).
Eggface, estaba claro, provenía de una de esas brillantes generaciones surgidas tras la ultima reforma escolar.
-vusotros sus diréis- les dijo mientras se metía un palillo entre los dientes, en busca de un trozo de carne aun sin digerir
-bueno, tuvimos un pequeño problema académico y creo que vamos a necesitar asesoramiento profesional- dijo Fankunter, mientras se daba cuenta de que la columna donde estaba apoyado parecía, por decirlo de un modo delicado, demasiado orgánica.
-¿poblema akademiko dicis? ¿y ke karajo tengo ke ver kon eso?
- bien, es que al parecer ciertos académicos no se toman demasiado bien ser arrojados a un contenedor de basuras mientras la gente canta ``las vacas del pueblo ya se han esmiurriau, riau, riau´´
-Ah, se tatraria de los ke nusotros llamaríamos tecticamente un ``estiercus habemus’’, zi es solo eso, no sus preocupéis, ke lo tengo todo kontrolao.

Mas tarde, mientras disfrutaban de una estancia totalmente gratuita en las mazmorras de palacio, los dos se acordaron varias veces de esas palabras.
-de todos los malditos picapleitos que hay en esta corrupta y decadente ciudad nos toca el único que no sabe que a una juez , por muy buena que este,no se le debe decir jamás``monada ´´,y que su martillo no se debe usar para partir nueces-exclamo enfadado Fankunter
-peor aun fue cuando ella dijo que conociendo nuestra reputación debíamos estar pensando en algo sucio y retorcido, y tu le respondiste.``conociéndola a usted, téngalo por seguro´´
-Bah, es igual, ¿total, que nos puede pasar?
-¿qué que nos puede pasar? Nos han condenado a muerte, imbecil
-Bueno, bueno, nunca vi que nadie se quejara por estar muerto, así que no debe de ser tan malo...(continuara)