...El hecho de que la dictadura, la tortura y la ejecución sean tradición milenaria y presente arraigado en China no los hace menos repulsivos. Y nuestra incontrolada empatía hacia otras civilizaciones no puede llevarnos a aceptar tradiciones tan abominables como las que abolimos nosotros en la larga senda al Estado de derecho de la mano del humanismo y el respeto al individuo. Quien no relativiza hoy todo bajo el Zeitgeist (espíritu de los tiempos) corre el peligro de ser tachado de cavernícola. E puore, la civilización democrática occidental sí es mejor, más humana y eficiente que las demás. En todo menos en la firmeza de sus líderes en defenderla...
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