Un relato de humor(lo importante es la intencion)
-Un paisaje encantador- exclamo entusiasmado el profesor Mendirk
Larry giro la cabeza lentamente, primero a un lado y luego al otro. Hmm, no podía negar que parte de la frase tenia sentido. Sin duda lo que tenia delante era un paisaje, o al menos la parte que la niebla de los pantanos le permitía ver mas allá de sus narices, que no era demasiado. Pero el termino encantador no era exactamente el más adecuado. Siendo sinceros, incluso podría llegar a ser el más inadecuado.
No es que el olor a podrido del metano y las plantas en descomposición no resultara exótico ,e incluso de extremo interés para mentes más científicas que la suya, pero el acompañamiento de lianas, cocodrilos, un calor al lado de la cual una sauna era un congelador y esas cosas mal llamadas mosquitos del pantano(algo del tamaño de una paloma no debería llamarse mosquito), que parecían parientes de un recaudador de impuestos por su avidez para chupar la sangre resultaba en conjunto francamente excesivo, parecía que la naturaleza se había puesto de acuerdo en hacer de aquel lugar un cruce entre la desembocadura de las alcantarillas de Nueva York en medio de una ola de calor y la decoración floral de un espectáculo nocturno de un cabaret de Paris.
-Si usted lo dice- fue lo único que alcanzo a responder tras un rato de meditación(su fuerte no era el pensar, ciertamente)
-¿Es que no ha observado la capillae Malororum que acabamos de dejar atrás?
-¿capique?
-Esa planta de enormes hojas que se estaba comiendo a ese papagayo, ¡oh, son las plantas carnívoras más fascinantes que conozco¡
Fascinante, apunto mentalmente el cazador, es algo así como llamar espectáculo lleno de vida al cuerpo descompuesto de un elefante muerto cerca de un hormiguero.
-¡señor Larry¡, ¿puede usted acercar mas la barca a aquel tronco de la derecha? Me gustaría observarlo mas de cerca
-Lo siento, pero me temo que será imposible
-¿por qué, teme chocar contra él?
-No, mas bien temo que nos muerda, es un caimán gigante-respondió, afirmación que se vio confirmada por la forma en la que el tronco abrió la boca, dejando ver un metro de dientes que provocarían la envidia de cualquier vampiro aficionado.
-¡OH¡ -suspiro decepcionado el sabio, aunque esta desilusión se alejo rápidamente de el, ya que a cada metro que avanzaba el pequeño vapor descubría algo nuevo y emocionante.
-¿No le parece al ver todas estas maravillas que el creador hizo un trabajo perfecto?- Dijo al salir del ensimismamiento que le produjo la visión de una anaconda asfixiando a un desgraciado tapir que pasaba por allí.
El cazador se rasco pensativo la barbilla ante la cuestión planteada. No era hombre de pensamientos tan profundos(normalmente los suyos eran mas bien del tipo ¿Cruzcampo o mahou? o ¿la rubia tetona o la morenaza de mirada lasciva?) pero siempre le pareció que un mundo en el que la buena comida engorda, todo lo que te hace disfrutar es pecado, y el Sevilla nunca ganaba nada no era precisamente un gran mundo, mas bien tenia pinta de ser el típico mundo que se le cayo al ayudante del creador una vez hecho y lo recompuso a toda prisa para evitar que se notase. De hay lo de los dinosaurios,se dijo, unos seres tan perfectos no podían desaparecer así como así para dar paso a tipos que iban a dos patas en vez de a cuatro y sin apenas pelo.
-tal vez- termino respondiendo por compromiso
Al poco tiempo Larry se dio cuenta de que estaban llegando al poblado. No es que lo viera, porque la niebla lejos de desaparecer había tomado una consistencia digna de un puré de guisantes pasado, pero el olor lo decía todo. En lugar de oler como antes a una macedonia de frutas podrida, ahora olía a esa macedonia de frutas podridas dentro del albañal de un cerdo.
-Ah, la civilización- pronuncio con deleite el profesor- no me vendrá mal retorna por unos días a la misma
-¿civilización? Un curioso nombre para designa a Puerto Escondido-murmuro meditabundo Larry, de hecho si alguien hiciera una lista con las cien cosas más necesarias para considerarse un lugar civilizado Puerto escondido carecería de todas, incluso la jungla era un lugar mas civilizado, y también mas seguro, al menos allí los caimanes no llevaban pistolas ni te matarían sin pestañear por tus botas.
En los trozos de madera milagrosamente unidos que alguien con más buena voluntad que amor a la verdad había denominado como el muelle les estaba esperando un hombre de peculiar figura y porte.
Era alto como un pigmeo, delgado como un hipopótamo con hidropesía, tan negro como Michael Jackson, con una abundante y espesa melena a lo Yul Brynner y con la vivacidad en la mirada de Jose Feliciano.
Tan singular personaje complementaba su presencia de por si inolvidable con un sombrero de copa sin cubierta, una levita sin mangas, una camisa púrpura y unos pantalones de campana que hubieran provocado la envidia de locomia. El que no llevara zapatos no mermaba en absoluto el efecto, y de paso le aseguraba una vida más larga.
Creo llegado el momento de hacer un alto en el camino y presentar a los personajes principales de este relato, sus objetivos y hablar algo mas de ese paraíso en la tierra que era Puerto Escondido(al menos eso pensaban los caimanes, que tenían comida en abundancia y todo el agua empantanada que desearan).
En primer lugar, hablemos del profesor. Su nombre completo era(cosas de un padre con demasiadas pretensiones) Justiniano Ludovico Leopoldo Mendirk, Justin para los amigos y J.L.L.para sus lectores. Su estampa, mentalidad, aspecto y comportamiento correspondían al que la gente normal asocia con un sabio distraído, alguien capaz de bañarse en un estanque de pirañas para limpiarse la sangre de un corte. El que hubiera sobrevivido hasta la avanzada edad de 50 años es una de esas cosas de la vida que solo puede explicarse por la existencia de los Ángeles de la guardia.
Su presencia en este oscuro(al menos de noche) rincón de la selva se debe básicamente a la investigación que esta llevando a cabo, tan misteriosa que ni siquiera el mismo recuerda a veces de que se trata.
Dejando al entrañable profesor a un lado(no literalmente claro), nos ocuparemos ahora de Larry.¿Qué quien es Larry? Imagínense a Allan Quatermain. Ahora imagínense a Indiana Jones. ¿Los tienen?¿si? bien, pues ahora únanlos. ¿Ven la imagen resultante? Pues Larry Lovebear seria el material que sobraría de esta unión.
El que alguien con mas dioptrías que rompetechos y capaz de atrapar tres tipos de resfriados al mismo tiempo decidiera dedicar su vida a la profesión de cazador y guía de la jungla dan una idea de su valor y constancia, así como de lo peligrosa que puede resultar la lectura de libros de aventuras a determinadas edades.
Sin embargo, no se puede negar que ha cogido cierto tranquillo a la profesión, entre otras cosas porque los animales que le ven se desternillan de risa hasta que ya es demasiado tarde.
Cuando fue contratado para escoltar al profesor pensaba que era una misión sencilla. Esto nos hace ver que la adivinación del futuro no entraba dentro de sus habilidades, por desgracia.
Y por fin, pero no menos importante, estoy yo. Y ustedes dirán ¿quién es usted? ¿Una narración en tercera persona con personalidad propia? Pues no, lo siento, soy el ángel de la guarda de Larry.
...Ejem, no sé si les han dicho que es de mala educación reírse de la gente, así que les rogaría que cesaran ya en esa actitud, bastante infantil por cierto. No veo que ven de raro en que un Ángel tenga inquietudes literarias, tal vez sus mentes estén mediatizadas por mis compañeros Rafa y Miky, más hábiles con la espada que con la pluma, para que negarlo. Pero no todos somos iguales en la viña del señor(en realidad no es una viña, a Dios le va mas la cerveza, pero valga la metáfora humana por respeto a ustedes) y las nuevas generaciones angelicales vienen pegando fuerte. Incluso nuestra sección de abogados celestiales han emprendido una seria campaña de persecución contra todos aquellos que como los creadores del HEROES III se apropian de nuestra imagen sin pagar los royalties correspondientes, que uno es bueno, pero a nadie le gusta que le tomen por tonto.
Ah, sé lo que se están preguntando.¿Que por que lo sé?¿Qué si leo la mente? No es eso exactamente, mas bien tiene que ver con el hecho de que las dos preguntas básicas que el ser humano medio se hace en referencia a los Ángeles son:
a)¿tienen alas?
b)¿tienen sexo?
A la a) solo responder que no, solo faltaba que algún beodo me confundiera con un pato cualquiera.
Y en cuanto a la b), considero que es algo de muy mal gusto el que me haga esa pregunta caballero, debería avergonzarse, así que corramos un tupido velo sobre el asunto y no se hable más.
Dejando atrás nuestras humildes personas les hablare algo de Puerto Escondido. Según la Guía del viajero editada por la cámara de contrabando del lugar(el comercio normal es bastante desconocido), Puerto Escondido es definido así:``exotismo, lugares pintorescos, aguas tropicales llenas de una fauna fascinante, una vida nocturna emocionante, todo ello engarzado en un clima cálido con los visitantes y una vegetación exuberante, con un aire de intenso perfume envolviendo la atmósfera´´. Todo esto y mucho mas puede encontrarse en Puerto Escondido, una ciudad inolvidable. No creo que se deba añadir ni una palabra mas, pocas definiciones pueden llegar a ser tan descriptivas(Esta la que hizo un visitante anónimo: el mayor montón de mierda que he visto en mi viaughhhhhhhh, lamentablemente no pudo concluir la frase, cosas de la susceptibilidad Porteña).
Bien, después de estas explicaciones ya es hora de volver a donde dejamos el relato, que los pobres están algo aburridos.
Larry atracó con cuidado la lancha y saludó al personaje del muelle.
-buenas tardes Samu
-buenas tardes señor Larry, espero que haya tenido un buen viaje
-No estuvo mal. Profesor, este el Samualdo Guachinton III, Samu para los amigos, sera nuestro hombre para todo durante nuestra estancia aquí.
-Ah, hola, encantado, muy amable al venir a recibirnos
-No hay de que-, le respondio este con una gran sonrisa que mostraba a las claras que el color amarillo estaba de moda en la temporada dental otoño invierno.
-Bien, es hora de que vayamos a nuestro alojamiento, mañana nos espera un largo dia, deberemos reunirnos con las autoridades e iniciar los preparativos para la expedición-, dijo Larry mientras sacaba de la embarcación sus bártulos y los del profesor-¿has traido algun vehículo para transportar nuestro equipaje?
-Claro señor larry, nos espera el rolls.
-¿rolls? Exclamo el profesor,-que lujo
-Ahora mismo se acerca, a ver ¡¡Juanito, traete a rolls¡¡-grito dirigiéndose a la parte trasera del pequeño cobertizo que hacia las veces de almacen, deposito franco y refugio de cucarachas y ratas.
A los pocos instantes un joven mulato apareció tirando de algo que en sus buenos tiempos alguien de buen carácter habria llamado ``proyecto de mula´´. Ahora mas que un proyecto era su esqueleto, cubierto apenas por algun trozo escaso de piel y aun mas escasos de pelo, todo ello de un indefinible color mostaza.
-Aquí esta Rolls, le llamamos asi porque su antiguo propietario era roy c.singh, el indio del almacen de especias y venenos varios- explico orgulloso Samu, acariciando suavemente lo que en otro animal pasaria por ser el cuello
Con mucha maña y una considerable dosis de paciencia consiguieron que los bultos se quedaran mas o menos encima de la mula la mayor parte del tiempo, y asi emprendieron el camino hacia el hotel.
En ese momento empezo a llover
-La lluvia de las 6- comunico Samu-es tan puntual que uno puede poner el reloj en hora con ella-
-Eso seria si fuera algo menos cerrada, no se puede ver ni a un metro-refunfuño el profesor mientras hacia inútiles esfuerzos por guarecerse debajo de su sombrero.
-No se preocupe, no dura mucho, lo malo viene después-
-¿peor?-
-si, después de la lluvia la calle se vuelve tan fangosa que parece que uno camina dentro de un pure
Con estos animos prosiguieron el avance, dejando atrás la zona portuaria(de hecho era tan pequeña que mas que detrás la dejaron abajo) llegando a la calle principal.
No es que hubiera gran diferencia con las otras, algo mas de barro y algunos carteles señalando la localización de lugares donde beber, jugar y realizar otras actividades de carácter mas privado(como ser victima de un asesinato o que te robaran hasta la camisa).
El hotel se encontraba al final de la misma. Era el segundo mejor hotel de la ciudad, algo sorprendente si tenemos en cuenta que era el unico. Nunca nadie se ponia de acuerdo con el numero de estrellas que tenia, solia depender de la fuerza con que te golpearan en la cabeza.
En un momento de euforia el propietario, un frances que llego hace años pensando que Puerto Escondido era una metrópolis en expansion, decidio instalar lo que para el lugar era un lujo inusitado: Una bañera.
Este lujo asiático habia dado fama al local, hasta el punto de que mucha gente acudia al mismo para su baño anual.
Dejando a la mula contra la pared(una pared tan vetusta que no se sabia si era ella la que sostenia a la mula o la mula a la pared) al cuidado del muchacho , los tres entraron en la recepción del hotel. Era esta la recepción tipica en aquellos hoteles que no solo han pasado mejores tiempos, sino que todos ellos se quedaron alli, hasta el polvo de los cuadros tenia un algo de historico.
Larry pulso el timbre, mas con la esperanza de que sonara que con el animo de llamar a nadie. No es que estuviera estropeado, solo que era un timbre tan temperamental que solo dejaba oir su dulce sonido(dulce conforme a que recordaba a esa masa pringosa que queda cuando mezclas agua con azucar y tierra) cuando le apetecia, algo que solia ocurri una vez cada lustro aproximadamente. De hecho el gerente daba alojamiento gratis al que consiguiera hacerlo sonar.
Por supuesto Larry no iba a ser el afortunado. A pesar de la ausencia de ruido, o tal vez a causa de ello, al poco tiempo aparecio tras una cortina de epoca con algo de tela entre los agujeros el dueño del hotel.
-buenos dias monsieurs, encantado de recibirles en esta mi humilde pension
-Salud Moustache(¿a que no se imaginan el por que del nombre?), querria una habitación para mi y otra para mi amigo el profesor.
-Oh, la la, enseguida, ¿le parece bien la suite real para su amigo?
-Mejor no, seguro que aun no despegastes del suelo la sangre del ultimo suicida
-oh-exclamo compungido el frances-es que el desgraciado lo mancho todo a conciencia, si pudiera lo hubiera asesinado con mis propias manos, eso si, mucho mas limpiamente....(¿continuara?)

