El término andropenia ha sido acuñado recientemente por la comunidad científica en sustitución de andropausia. Está formado por los vocablos andro (hombre) y penia (carencia, disminución, déficit).
Realmente, una palabreja más definitiva y descriptiva que menopausia (cese de la menstruación, pero sin hablar de disminución o déficit de la feminidad)

Pues sí: después de tanto tiempo haciéndonos creer que el hombre era joven toda la vida y justificando que un señor de cincuenta años se liara con una chica de veinte, ahora por fin le hemos dado nombre a lo que siempre supimos: que a partir de cierta edad, los hombres también decaen. De hecho, la andropenia tiene los mismos síntomas que la menopausia: depresión, irritabilidad, ansiedad, disminución de la capacidad intelectual, insomnio, pérdida de masa muscular, aumento de grasa corporal, sequedad y atrofia cutánea y fragilidad del vello y el cabello. ¿No os suena? Ya no hará falta llamar menopáusico a un hombre en plena histeria (con lo que nos insultábamos nosotras mismas), podremos llamarle andropénico con total propiedad.

by ANANDRYNE