Cuando pasan cosas como esta, te surgen un montón de preguntas.
Una de ellas, es referente a la cultura y tradiciones de algunas gentes, que incluyen actuaciones tan peregrinas como tener a tus hijos viviendo en una furgoneta y llevar armas de fuego; y la miseria moral con la que se describe el asesinato de este hombre, con dos personas implicadas como mínimo y nueve tiros.
Otra sin embargo es respecto a por qué no hay mayor presión policial sobre ese tipo de personas, ¿es que no hay manera de conseguir que dejen de llevar armas?
¿En nombre de qué mal entendida tolerancia se les permite vivir completamente al margen de la ley?
La Junta de Andalucía retira niños de la tutela de sus padres por mucho menos; pero al parecer, en estos casos, hay que andar con mucho cuidado. No sea que alguien llame racismo y desculturización a impedir que unos niños sigan la magnífica senda señalada por sus padres, consistente en vivir en furgonetas y portar armas de fuego que serán usadas con saña a la menor oportunidad.
Yo me pregunto qué ocurriría si hubiera sido al revés: si, por ejemplo, la mujer de Benjamín Olaya, el sevillano atropellado por Farruquito, hubiera sacado una pistola y le hubiera descerrajado cinco tiros. ¿La justicia gitana lo hubiera aprobado?

Pero no podemos concebirlo; la gente normal y corriente, la gente que estudia y trabaja, que lo pasa mal a final de mes, que intenta darle lo mejor a sus hijos, que tira para adelante como puede... no lleva pistolas encima; y tampoco tiene la calaña, la amoralidad, que hace falta para matar a alguien. Tal vez en defensa propia, como último extremo. Pero no así.
¿Son todas las costumbres respetables? ¿Por qué tenemos que aceptar convivir con quien nos ve como basura y para los que nuestras vidas no valen nada? ¿Por qué, además, ellos tienen derecho a tantas cosas que nosotros no? ¿Son personas o no lo son? Si lo son, tendrán que tener las mismas obligaciones que todos los demás, no sólo todos los derechos.
¿Por qué si yo me caso a los trece años después de haber dejado el colegio a los once y no tengo ni intención de trabajar en mi vida, con un animal que soluciona a tiros las cosas; y tengo a mis hijos en una furgoneta tirados en la calle, me dan un piso? ¿Por qué no se lo dan a tantas parejas jóvenes que aspiran a casarse y que educarán a sus hijos para ser personas normales?
¿Por qué me quieren vender la moto de que tengo que aceptar sus costumbres y sin embargo, se les insta a ellos a conservar las suyas como si fueran un gran tesoro? ¿Cuándo vamos a levantar la cabeza y a entender que si tenemos la sociedad que tenemos, no es precisamente por las aportaciones de la gente que vive así, sino a pesar de ellos?
Mi trabajo pagará mi pensión, pero también la no contributiva que recibirán ellos. ¿Qué recibo yo de ellos? Miedo.

by ANANDRYNE