Nos congratulamos, sin duda, de la maravillosa iniciativa del alcalde de Sevilla, que nos ha instalado una noria en el Prado de San Sebastián, junto a los juzgados de lo penal y la audiencia provincial. Pegadita a la Plaza de España, oyes.
Cuando subamos en el hermoso engendro (lo he visto encendido y tiene unas tonalidades nocturnas en azul y blanco muy bonitas) podremos contemplar todo el entorno. Por ejemplo, no nos perderemos detalle de los monumentales atascos que llegan desde Menéndez y Pelayo hasta el mismísimo Aljarafe a cualquier hora punta. También es posible que alcancemos a contemplar cómo la basura cani campa a sus anchas por los barrios normales, quemando contenedores y rompiendo coches (la envidia es muy mala, debe ser terrible ver cómo la gente normal consigue cosas con su esfuerzo mientras ellos se van quedando cada vez más atrás).
Tal vez, aunque lo dudo, ya que pilla lejos, veríamos las 3.000 viviendas, donde los vecinos (que cierta peli francesa se empeña en presentarnos como flamencos y buena gente) se dedican a tirorear el cercano parque de bomberos, tirar la basura a los patios interiores hasta el segundo piso (en este caso por basura no me refiero a los canis, que no estaría mal fueran tirados por las ventanas, sino a los restos que suelen ocupar los contenedores en otros barrios). Junto a la basura y los bloques destrozados, podemos observar allí coches de lujo. Es un sitio donde ni LIPASAM, ni el cartero entran, porque tienen miedo. La misma policía tiene que entrar en grupos y ya han sido atacados muchas veces.
De vez en cuando y bajo fuerte protección policial, LIPASAM, la empresa de limpiezas municipal, entra con bulldozer y otros elementos para sacar la basura a toneladas.
También nos pilla algo lejos El Vacie y el Polígono Norte; lo suficientemente lejos para que los tiroteos del Vacie entre familias gitanas rivales no nos lleguen, ni tampoco el apedreamiento sistemático a los coches que pasan por la carretera que va de la ronda Supranorte a la glorieta de San Lázaro. Hace poco dejaron a una niña, que viajaba con su madre, en coma por una pedrada. Menos mal que se ha recuperado.
Claro que desde la noria tampoco vemos el crecimiento exorbitado del precio de los pisos, ni la invasión del antaño bucólico Aljarafe por marabuntas de adosados que se edifican en cualquier sitio, sea inundable o no. Ni que tenemos los autobuses con velocidad comercial más baja de España. Estaremos girando a gran altura, lejos de todos los problemas de Sevilla.
Realmente, la noria es un gran invento. Sevillan@s, todos a la noria.
by ANANDRYNE


Tiene pinta de ser algo parecido a la noria que tienen en Londres (La London Eye o algo asi...) que se ha transformado en todo un fenomeno turistico. Espero, visto la inversión desenbolsada, que sea lo mismo en Sevilla, para que por lo menos sirva para eso.
En cuanto a los problemas enunciados...en fin, lo peor de todo es que es casi "normal", hay pocas grandes ciudades europeas que escapen a lo de tener ciertos barrios sin ley y ciertas "comunidades" que hacen los que les entra en gana...incluso hay casos peores que Sevilla, de eso estoy muy seguro. Mal de muchos, consuelo de tontos pero es asi y tiene pinta de no ir para mejor.
VERDADES COMO PUÑOS. Yo estoy de estudiante en sevilla, y la verdad, no es la mejor ciudad para vivir, todos los problemos que comentas estan en la calle en todo momento. Seguid así y que en vez de norias, nos den soluciones.
En Sevilla tenemos lo que queremos, lo que nos mola, nos gusta, nos pone burros y nos la pone gorda.
Porque el día que algún aspirante a alcalde decida proponer una medida *realista* para acabar, digamos con el botellón, con el canorreo, o con esos guetos... Pues será catalogado como facha, porque los fachas van contra la cultura y la consejera de turno ya ha dicho que el botellón es una forma de cultura. Y en Sevilla nos gusta la cultura, especialmente si no necesita de libros ni obras de arte.
A los sevillanos nos mola la libertad, y por libertad entendemos hacer lo que nos dé la real gana. Sin límites. Ni siquiera vale que la libertad de uno acaba donde empieza la de otro. No, eso de limitar libertades es de facha. Y no nos gustan los fachas. Preferimos que las libertades nos las limiten los canis, en su libre ejercicio de hacer lo que les salga del saquito de nueces (terrorismo de baja intensidad incluido), antes que el ayuntamiento pueda limitar la libertad de acción de esos chavales tan majos, que a la postre, les recuerdo, son vecinos de Sevilla, de familias de Sevilla de toda la vida, no han venido de fuera.
Respecto a las 3000 viviendas. Mejor dejarlos allí, en su reserva india, con su ley del Talión, sus ajustes de cuentas, y su cultura de la basura. No vaya a ser que quieran difundirlos por toda la ciudad... Y con el dinero que tú pagaste de impuestos, el Exmo. Ayto. le pague el piso de arriba a un clan de estos, a ver si lo integran en la sociedad.
Y así nos va. Y lo chungo es que no va a cambiar jamás.
Con los canis te metes, pero no todos los del poligono somos iguales, y no todos los gitanos del vacie van dando tiros