Muchos de vosotros me conoceis; soy una feminista radical, lo sé, hasta el punto de haber discutido con los que sois mis amigos por el tema.
Y ahora me tengo que leer esto
Me da asco y vergüenza ajena; señoras diputadas, estas cosas son las que le dan mal nombre al feminismo. Señoras diputadas, a mí me daría pena de mí misma si me saliera del hemiciclo por el comentario de Zaplana y en cambio, hubiera guardado silencio sobre la patética visita de la vicepresidenta a África, donde no tuvo el menor problema en bailar lo que hiciera falta, mientras guardaba silencio sobre la ablación, que en algunos de los países visitados, como Kenia, alcanza al 80% de las mujeres. Señoras diputadas, ¿de verdad podeis tener la cara inmensa de sentiros ofendidas por el comentario de Zaplana y no por este hecho? La vicepresidenta bailando el agua a los que institucionalizan la tortura y la amputación de la mujer... y las señoras diputadas saliéndose del hemiciclo por un comentario que si se le hubiera hecho a ZP, sería para reirse.
¿De qué vais, señoras diputadas? ¿Por qué os empeñais en destrozar cientos de años de lucha feminista? ¿Es que ahora no se le puede hacer una crítica a un miembro del gobierno, sólo porque es mujer? ¿Acaso no hemos luchado por ser tratadas en igualdad? ¿Qué hubierais dicho de ver a ZP o a Rajoy bailando con los que mutilan cuerpos femeninos?

No podeis contestar, porque os calla la mordaza del partidismo; por eso desde mi modesta posición de ciudadana y de feminista, yo os acuso, señoras diputadas. Desearía poder hacer que no pudierais esconderos más bajo la disciplina de partido y lo encubrierais de feminismo, manchando e insultando la palabra y la lucha.
Sí, señoras diputadas: marchaos del hemiciclo. Eso os evitará la vergüenza de oir la verdad.

by ANANDRYNE