Elevados sobre la polvorienta llanura, un puñado de buitres sobrevolaba lánguidamente el puñado de grises rocas entre las que se escondía los destrozados restos de un carromato, mientras aguardaban a que los humanos que se encontraban aun entre los escombros abandonaran el lugar, unos para dirigirse a proseguir su criminal carrera en otra parte, los otros para encontrarse con su dios, fuera el que fuera.
-Gran Jack, ya te dije que estos irlandeses no iban a proporcionarnos nada- dijo, al mismo tiempo que escupía sonoramente, el mas viejo de las dos hombres que rebuscaban entre los maderos quebrados- se gastan todo su sucio dinero, cuando lo tienen, en wiskhie, dichosa panda de borrachos que vienen a ocupar nuestras tierras- termino, mientras daba un tiento a una petaca que saco del bolsillo de la chaqueta.
-Calla viejo, no conozco a nadie mas borracho que tu entre las montañas y el missisippi, y si no me equivoco la ramera de tu madre te trajo de Escocia cuando ya tenias pelos entre las piernas…y además, estos chicos si tenían algo de interés…-respondió, en el momento que su pie emitió un ruido metálico al tropezar contra lo que parecía un cofrecillo- y creo que lo encontré- exclamo mientras se agachaba.
Gran Jack intento abrir el cofre, pero este se negó a facilitarle la labor. Enfadado, se dirigió hacia uno de los cuerpos tendidos en las proximidades…
Pum, pum
-¿Qué paso?-grito sorprendido el viejo, que respondía al nombre de Hans.
-Nada, este celta mamonazo aun vivía, acabo de enviarle a reunirse con sus ancestros comedores de patatas…
-Hoy Satanás va a tener labor doble con tanto irlandés ladrón, ja, ja, ja- se carcajeo groseramente el viejo.
El joven forajido mientras tanto había desposeído al cadáver de una llave que llevaba colgada al cuello y, retornando al lugar donde había quedado el cofrecillo, la encajo en la cerradura y giro, abriéndose entonces su contenido a la vista.
-Mira, imbecil, esto es lo que veníamos a buscar- dijo mientras mostraba una especie de pergamino polvoriento-ayer escuche al mayor de los hermanos O´Malley, borracho perdido, vanagloriarse de que iban a salir en busca de un antiguo tesoro español, con el mapa que le habían robado a un apache moribundo…pensé que no era mas que una de esas mentiras de la que tanto gusta su gente, pero cuando vi como su hermano se lo llevaba rápidamente del salón, con la cara desencajada…
-Ah, bravo Gran Jack, eres único, vamos a celebrarlo, somos ricos…
-¿Somos?, respondió con ironía el bandido, mientras una sonrisa cruel iluminaba su cara, y un rayo de sol se reflejaba con fuerza sobre el revolver que, de repente, había aparecido en su mano…
-¿eh, como, no iras a hacerle nada a tu amigo Hans, somos amigos, recuerda, desde que eras casi un niño te he tenido a mi lado, te alimente, te…
Pum, pum
-Pues te devuelvo tus alimentos, come plomo- escupió literalmente Jack sobre el cuerpo inanimado de su exsocio, mientras volvió a disparar sobre el el mismo.
-Y ahora…agh
Bajando la mirada, vio que del centro de su pecho, sobresalía ahora la punta de una flecha, una flecha apache…y eso fue lo último que vio en su vida…
Fue un gran dia para los buitres…
………………………..
El salón resplandecía, iluminado como correspondía a un local de vida alegre, mientras la algarabía provocada por el tintineo de los vasos de licor, las agudas voces de las meretrices y los insinceros comentarios de los tahúres proseguía casi sin un momento de respiro…sin embargo, en un pequeño reservado del mismo, sobre una mesa redonda, aun cubierta por un tapete de póquer, un raído y amarillento mapa, conseguía, a pesar de su aparente insignificancia, concentrar la atención de todos los presentes…
Esta es la introduccion usada para una aventura del juego de rol de Far West, que comenzare a dirigir en breve...a ver que tal sale.


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