DESDE MI PÚLPITO: De las versiones paralelas
Lo malo de las versiones oficiales sobre tal o cual
suceso (11S, 11M, ovnis o cualquier otro) no es que
muchas veces resulten increíbles, sino que en algunas
ocasiones son, sencillamente, falsas. Por el
contrario, lo malo de las versiones oficiosas,
paralelas, furtivas o alternativas sobre estos mismos
sucesos no es que muchas veces sean aún más
increíbles, sino que, por muy falsas que se demuestre
que son, siempre cuentan con un número mayor o menor
de personas dispuestas a creer en ellas. Un número
mayor o menor de personas que necesitan creer en ellas
El hecho de que, a lo largo de la historia,
innumerables gobiernos hayan manipulado, distorsionado
y adaptado a su gusto la realidad no es que ayude
precisamente en su defensa. Como tampoco colabora el
que, más de una vez, teorías que se tenían por simples
locuras se hayan demostrado ciertas finalmente.
Y aún en el caso de que el gobierno de turno sea un
ejemplo de honradez, cosa que los gabinetes de Bush
(con sus ahora admitidas cárceles secretas en el
extranjero) o el de ZP (con sus ahora admitidos
contactos con ETA antes de llegar al poder y mientras
jugaban la carta del pacto por las libertades) distan
mucho de serlo, siempre habrá de enfrentarse a dos
grandes obstáculos: el ya citado de que siempre habrá
una minoría que, por principio, se niegue a creerles,
y el de que, por pocos agujeros negros o puntos poco
claros que tenga su versión (siempre, todas las
versiones o visiones tienen puntos menos claros) la
versión oficiosa, aún siendo falsa, les dará una
explicación convincente.
Y es que esta es la fuerza de las versiones paralelas:
que se hacen “contra” la versión oficial, atacando sus
puntos más débiles. No es que den una visión más
satisfactoria de lo global, pero siempre convencen
algo porque apuntan sobre los aspectos menos claros de
la otra versión.
¿Quiero decir con esto que el Gobierno de EEUU o el de
España son inocentes y no manipularon el 11S y el 11M
a su gusto?. No. Así de claro.
Fue un gobierno igual de socialista que éste de ahora
el que fomentó, armó y dirigió los GAL. Antes que los
GAL, el BVE, la Triple A, la ATE… Antes que el PSOE,
la UCD… Y qué no decir de los EEUU y sus acciones “no
oficiales” por todo el mundo.
Lo único que quiero decir es que hay que fijarse en la
globalidad de la versión paralela, y no solo en si
responde a tal o cual pregunta poco aclarada por la
versión oficial.
Igualmente, y sin rasgarse las vestiduras, el gobierno
de turno está obligado moralmente a demostrar cuantas
veces sea necesario que las otras versiones son falsas
y las suya es la buena. En el Parlamento, en la calle,
en la televisión. Con luz y taquígrafos y con pruebas.
Hacer lo contrario, tratar de tapar el asunto, meter
prisa (dicho esto sin segundas), mirar hacia otro lado
u ofenderse ante las interpelaciones de quienes tienen
dudas es, además de estúpido, muy peligroso. Y en el
caso del 11S no lo sé, pero en un caso como el del 11M
donde no paran de aparecer pruebas falsas o
manipuladas, dónde no hay día que no se destape un
nuevo desvarío del juez de turno o dónde, últimamente,
siempre tenemos alguna nueva declaración espantosa de
uno de los implicados, más que una necesidad es una
obligación.
Sobre todo cuando estamos hablando del ejecutivo que
nos prometió la verdad y toda la verdad.
Más que nada porque eso es lo que queremos: la verdad
y toda la verdad.
Y ahora.
Aitor Yuste


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