Viaje a la infancia....mi semana en Caracas
El presente relato intentará describir, de la mejor manera posible, la visita que realicé por motivos personales a Caracas hasta ayer. En total, estuve poco menos de una semana, de ahí el título.
Dividiré el relato en apartados, estructurando un poco las impresiones que he sacado del viaje. Lamentablemente, no he podido hacer fotos para apoyar mis palabras, así que os pido comprensión...
1) Llegada
Lo primero que llama la atención al llegar a Venezuela (por el aeropuerto internacional de Maiquetía) es el tremendo calor que hace, la sensación se acentúa porque venimos del "entretiempo" peninsular y de estar a 14C o similar pasamos a 30C. El viaje en Air France, aparte de la escala en París, el casi nulo espacio para piernas y la cantidad de controles en el Charles de Gaulle, perfecto.
Una vez completados los trámites aduaneros, lo primero que hacemos es cambiar los euros a bolívares, la moneda de curso legal....para haceros una idea, 1€ es aproximadamente unos 2800 Bs....qué lejos quedan aquellos tiempos de mi niñez donde se podía comprar 1$ por 14Bs...de todas maneras, con el actual control de divisas impuestso por el actual gobierno, no conviene ir con demasiada cantidad de "monedas fuertes", bajo riesgo de que te lo puedan retener al entrar o salir de país. Si vais allá, llevad lo necesario y procurad aclarar bien que vais de turismo (aunque vayáis a hacer otra cosa).
Montados en el taxi nos internamos en la "autopista" que conduce a Caracas desde el aeropuerto. Son aproximadamente unos 30 Km de algo que en realidad es una via con doble carril pero que se parece poco a una autopista europea. De hecho, la velocidad máxima está limitada a 80 km/h. En sólo unos 10 km de camino, he visto suficientes maniobras realizadas por el amable taxista como para dejarle sin un mísero punto en su permiso de conducir....adelantamientos por la derecha, cambios de carril sin señalizar, etc...Pero esto no es lo mejor, lo mejor viene cuando al llegar a este viaducto.
descubrimos que está destruido, puesto que sus pilares se han venido abajo. En esa situación lleva la principal vía de comunicación de Caracas con el exterior más de medio año, y no hay visos de que se arregle hasta bien entrado el 2007. Para haceros una idea, y puesto que todos los días tenía que bajar a Catia La Mar (zona donde tenía que arreglar casi todos los asuntos que fui a tratar) un trayecto de unos 25 km me llevaban de media entre 2 y 4 h. En esos atascos florecen los buhoneros ambulantes, eso sí, debidamente autorizados por el "gobierno bolivariano",, que simplemente se limita a legalizar un fait accompli. Estos vendedores te ofrecen todo lo imaginable, desde CD's con todos los estilos latinos imaginables, hasta cualquier clase de refresco (por cierto, sigue habiendo mayor variedad allá que aquí en ese tema).
Una vez superado el obstáculo (en este caso, nos llevó "sólo" 2 horas), nos introducimos por el desvío lllamado "vía de contingencia" (una carretera abierta de emergencia para desviar el tráfico que iba por el viaducto) y vemos que al menos dos armazones de los pilares caídos están ya reconstruidos...según nos dice el taxista, se está trabajando las 24 h del día en esa reparación. Una cosa que os llamará la atención en esta vía (tanto la de contingencia como la doble vía que va a La Guaira) es la colocación de casetas de la Guardia Nacional cada 5 km o menos. Éste es un cuerpo de seguridad interna similar a la Guardia Civil española...aunque la GN normalmente suele usar más sus armas largas y parece más militarizada....
Lo que ya no me llamó la atención tanto fue la gran cantidad de "ranchitos" que se hacinan a un lado y otro de los cerros que dominan la carretera, estos los recuerdo igual que en mi infancia, sino peor. En ocho años, el actual gobierno se ve que no ha hecho demasiado por resolver este problema.
2) Caracas y La Candelaria
Por fin llego al barrio donde pasé mis 9 primeros años de vida: La Candelaria. Esta zona pertenece al antiguo núcleo histórico de Caracas y sus calles eran estrechas y los edificios viejos. Pero ver el actual estado de abandono del barrio, ver cómo se amontonan las basuras, como las calles están desconchadas y agujereadas, como los edificios se caen a cachos...y sobre todo si uno lo compara con lo que es una ciudad media española (como Vigo)....la comparación es terrible. Os puedo decir que, cuando hace casi 20 años me fui de allá, el nivel de infraestructuras de Caracas era superior al de Vigo. Hoy por hoy, las infraestructuras de Caracas (con la honrosa excepción del metro), se parecen más a las de la típica ciudad tercermundista que a las de la ciudad desarrollada y moderna que algún día fue. Como caraqueño de nacimiento, espero que algún día Caracas vuelva a ser la ciudad bonita que al menos era en los barrios céntricos. Ahora bien, lo que es notable es la frenética actividad comercial que se ve en el barrio...incluso teniendo en cuenta la invasión de buhoneros que "parasitan" los negocios formales poniéndose a vender justo al lado de las tiendas. Aún así hay tanta gente que parece que da para todo, y se nota que el último año la actividad económica ha sido intensa puesto que en estos días que he estado, todas las tiendas que visitaba estaban llenas de clientes comprando, bastante al contrario de lo que ocurre en Vigo donde la actividad económica en el pequeño comercio ha caído mucho. Por cierto que la comida venezolana es excelente . Para aquellos que se pasen por Caracas y no sepan muy bien dónde comer, os recomiendo el restaurante "El Coyuco" situado al lado del ministerio de Interior y Justicia (en la avenida Urdaneta), donde os aseguro que comeréis el mejor pollo asado de vuestra vida , y los restantes asados también son de gran calidad. En general la carne de res y el pollo (sobre todo este último) para mi opinión son mejores allá que aquí....aunque el pan si es bastante peor.
Os llamará la atención ver algunos locales clausurados por el SENIAT, que es como la agencia tributaria de allá. En Venezuela se ha pasado de un extremo a otro: de no pagar impuestos y evadirlos todos a un régimen en el que se han instaurado múltiples tasas y además muchas veces son cobradas de una manera totalmente arbitraria, puesto que por ejemplo a los negocios informales de buhoneros no se les cobra dicha tasa.
Además de arreglar aquellos temas que tenía que arreglar, aproveché la tarde del viernes para visitar aquellos lugares que tenían especial significación para mí: el colegio donde aprendí a leer, el parque donde jugaba de pequeño (antes de que la inseguridad se apoderara de todo), la iglesia donde hice mi primera comunión...que por cierto está a pocos metros de una sinagoga judía, un ejemplo de multiconfesionalidad.
Hablando de esto, llama tambén la atención la gigantesca mezquita que han construido los islámicos caraqueños en el centro de la ciudad, por cierto más grande que la iglesia que está al lado de la mezquita. Por cierto, edificada con la generosidad de Arabia Saudita. En Venezuela hay bastantes palestinos, tanto cristianos como musulmanes; y por lo visto son uno de los puntales de apoyo al actual gobierno. Y a pesar de sus declaraciones antisemitas, aún es posible encontrar judíos por la zona de San Bernardino con la kipah. Como es costumbre en los judíos, se suelen dedicar con gran éxito a profesiones liberales o, en el caso venezolano...al comercio de telas, donde llegaron casi a tener monopolio.
En resumen, se puede decir del actual Caracas que es como un huevo con potencial para incubar pero que, por una razón o por otra, no consigue ser pollo...es una ciudad que en veinte años sin remozar o proyectar nuevas infraestructuras, en cuanto la situación política lo permita va a haber muchísimos trabajos en esos campos; puesto que va a haber que hacer una ciudad nueva.
Y en cuanto al tema de la seguridad, seguir los consejos que le di a migue: no andar solos, no andar por las calles más tarde de las 19 h, no llevar cosas de valor, evitar barrios como Catia o Petare...con esos consejos los problemas se reducen mucho.
Continuara...
By Robespierre


Anandryne dijo
Aparte del hecho en sí de viajar al pasado de cada uno que se revela en el artículo (un poco de melancolía, de what if... aunque en este caso creo que has salido ganando al volver a España) es notable el deterioro del que hablas.
El gorila rojo, lejos de hacer que su país prospere o al menos se sitúe en vías de ello, se dedica a pasearse por las peores dictaduras del mundo: tiene gracia ver a un "socialista" abrazado al líder carismático de un gobierno teocrático.
Me ha sorprendido uhmmm ¿me ha sorprendido? el tema de las mezquitas. De aquí a unos años, tendrán un problema. Como todos los países que acogen grandes cantidades de inmigrantes musulmanes.
28 Septiembre 2006 | 05:11 PM