De la negociación con ETA (IV)
Llega el cuarto capitulo de la serie que sobre la negociacion con ETA nos ilustra el camarada Yuste, que sigue a este. Os dejo con el.
DESDE MI PÚLPITO: De la negociación con ETA (IV)
De todas las mentiras sobre las que se asienta el ideario nacionalista vasco, que son un buen montón (como pasa con todos los idearios nacionalistas por cierto), la de “Euskal Herria” es posiblemente la más
estúpida de todas. Y mirad que debe ser estúpida para ostentar tan alto honor. “Euskal Herria” según el ideario de los primeros nacionalistas fue algo así una Arcadia que se remontaba al tiempo de Adán y Eva, cuando todos los vascos y solo los vascos eran felices en su soledad y solo Dios y la ley vieja imperaban sobre sus honestos espíritus. Una Gran Alemania nazi sin camisa parda y con boina, para entendernos. Después, la llegada del socialismo al ideario nacionalista a allá por los sesenta desmitificó un poco esta cursilona imagen para teñirla algo de rojo, aunque nunca perdió su pastelón tono rosa.
Sinceramente, el hablar de una tierra “del euskera” y de los habitantes que en ella pacen es algo muy sensato. Lo malo es que, como todos los mapas lingüísticos, sus límites son mutantes, pudiendo llegar, en determinados momentos de la historia, hasta Cataluña por los Pirineos, y en cambio, en otras épocas, incluir por el sur a dos o tres pueblajos de
Álava, y eso siendo muy optimistas. El ceñir además esta amalgama informe a unas realidades altomedievales como son las provincias vascas, el reino de Navarra de sus últimos momentos (porque éste llegó a incluir Castilla o Aragón) y el trozo de Francia que llaman Iparralde es, más que nada, y teniendo en cuenta que hablamos del idioma más viejo de Europa, una gilipollez de mayúsculas proporciones.
Porque al menos los catalanes pueden decir que, en tiempos de Felipe IV ellos fueron independientes, aunque se cuiden muy mucho de recordar aquellos gloriosos años de independencia/protectorado francés,y que, por cierto, ni de pasada abarcaron a los “Països” Catalanes. Y los gallegos pueden hablar de un reino Suevo perdido en la noche de los tiempos, al
menos con la misma base científica con la que los nacionalistas canarios entierran en la ya hundida Atlántida sus raíces nacionales, que no es poco, teniendo en cuenta a otros. Pero los vascos, una Euskal Herria como la de los mapas que muestran orgullosos, no la han tenido en la vida.
Pero la gilipollez ha cuajado y la gente la acepta sin rechistar. Y se estudia en los colegios. Mejor un mapa imaginario que cien mapas históricos. Y todos tan felices. Hasta los que creen que esa idea es una
patochada sin base histórica alguna, entre los que destacan la inmensa mayoría de los militantes socialistas vascos.
El caso, cosas del destino, es que Navarra, el último pequeño reino independiente de la Península, ha pasado de esa situación histórica innegable a ser una provincia (oníricamente hablando) más de esa Euskal
Herria de marras, y así es considerada por los nacionalistas vascos (algunos de ellos navarros) en contra de la voluntad de la mayoría de los navarros que no les votan. O, como poco, sin lograr por parte de estos ni el menor atisbo de entusiasmo por esas ideas.
ETA, como no, cuando redactó sus principios fundacionales, no dudó en incluir a Navarra como parte de la “tierra a liberar”, y cuan Pelayos covadongueses se lanzaron a su “liberación” del yugo español. Y ahí
siguen en sus trece. A pesar de que los partidos mayoritarios en Navarra sean el popular (allí llamado UPN) y el socialista. Como si les importara mucho lo que piensa el equivocado pueblo navarro.
Obviamente, gobernando UPN (con el apoyo de CDN) supongo que nadie en el Gobierno será tan idiota de soliviantar contra su voluntad a toda una comunidad que es bastión del PP. Mientras gobierne UPN, en resumen, largo me lo fiáis. Supongo.
Ahora bien, si llegado el caso, fuera posible una unión del resto de los partidos políticos, CDN incluida o no, que alojara en el Gobierno Foral a un socialista, se podrían ir “estrechando” los lazos con la Comunidad Autónoma Vasca. Sin imposiciones, siguiendo los anhelos de los electores navarros nada más.
Al PSOE, ya lo he dicho antes, no le ata ningún tipo de vínculo sentimental a esa idea de Euskal Herria, sin embargo, el aporte de votos de una Navarra integrada en Euskadi le hace aplaudir con las orejas,
ya que con él, la idea de tener un lehendakari socialista en esa nueva Euskal Herria (sin Iparralde) se les pondría muy a tiro. De hecho no es nada nuevo ni nada oculto que durante los primeros años de la
democracia, diversos dirigentes socialistas como Txiki Benegas abogaron por esa unión de Navarra, y solo posteriores cálculos de Felipe González les hicieron atemperar los ánimos.
Y ya puestos, si nadie se queja mucho, si se logra integrar Navarra, la idea de un referéndum de autodeterminación, o si esto no porque no es legal y no se contempla como tal en la Constitución (ni en la ONU, ya que esa fórmula se inventó para las colonias de ultramar), algún sucedáneo similar, tampoco debe descartarse.
Como ya os dije todo es cuestión de poder. Si el PSOE ve en la integración de Navarra en Euskadi la posibilidad de quitarle Navarra al PP, Euskadi al PNV, ganarse el voto en España por “solucionar el problema vasco” y todo a cambio de un referéndum que saben ganado, lo hacen con los ojos tapados y en traje de buzo. Incluso desnudos. Y ETA, con venderlo como un logro más, tan felices. Mientras no les toquen su dinerillo…
Eso sí, siempre y cuando las urnas les den la suficiente confianza para llevar a cabo tan singulares planes. Y allí, en las urnas, esta el principal
escollo al que se debe enfrentar el PSOE: el Partido Popular.
Aunque todo esto nos parecerá agua de azahar si las gestiones negociadoras entre el Gobierno y ETA soliviantan los ánimos de los pocos nacionalistas vascos y no vascos que hay en Francia y estos se ponen
a hacer ruido también. Porque hasta ahora, con mucho donaire, París ha dicho que éste es un asunto interno de España, pero como le salpique el aceite, los berridos que van a darnos se van a escuchar con toda
nitidez en Ciudad del Cabo.
De ambos protagonistas (el PP y Francia) y de los agentes sociales varios que se oponen a cualquier tipo de pacto con ETA hablaré en el siguiente púlpito. Que será, creo, el penúltimo de esta serie.

Yuste, admirado en la derrota


Anandryne dijo
Espero con expectación el siguiente capítulo. Tu análisis nos aporta un punto de vista sano a los que no vivimos en el País Vasco y no sabemos cómo se percibe el asunto desde dentro.
29 Octubre 2006 | 02:05 PM