El Ínclito nos informa de que De Juana Chaos es un hombre de paz. ¿Qué son veinticinco asesinatos, por favor? Nada, pelillos a la mar, la respuesta está en el viento. Todo eso pasó hace mucho tiempo y De Juana, tras la dieta y demás, es un hombre nuevo, un hombre que piensa en la paz. ¡Cómo no!

El asesino de veinticinco personas es un hombre de paz; también lo es Otegi, el que justifica esos asesinatos y todos los demás.

En cambio las víctimas, ¡vaya con las víctimas! Esos sí que están en contra la paz. Tanto, que incluso se atreven a quejarse de las palabras de ZP, usando palabras tan duras como "falta de respeto absoluta". Terrible. A esta gente hay que meterla en cintura, que son unos egoístas: en vez de pensar en nuestros familiares y en nosotros, piensan en los suyos, en los que murieron, en los mutilados, en los que tuvieron que escapar del País Vasco. Con lo generosos que hemos sido los que tenemos la bendita suerte de no haber recibido directamente el mazazo del terrorismo, que nos espantábamos al ver el atentado de turno en la tv y a los cinco minutos estábamos pidiendo más garbanzos y pensando en a dónde íbamos a ir esa noche a tomar una copa. ¡Si incluso nos manifestamos por la libertad de Miguel Ángel Blanco, un ratito!

¡Qué falta de sensibilidad! En vez de aceptar la palabra de los hombres de paz, piden justicia. ¿Acaso no ven que la justicia hay que adaptarla, sobarla un poco, traerla y llevarla y hacerla tragable a los hombres de paz?

Incluso, como comentábamos ayer en la tertulia, tienen el descaro de decir que para darles todo ahora, podrían habérselo dado hace treinta años y fíjate cuántas muertes nos habríamos ahorrado. O que si mil muertos no es suficiente motivo para no rendirse así.

Son auténticos obstáculos para la paz, insolidarios; ahora, viendo a quién califica nuestro presidente como hombres de paz , me pregunto a qué llama paz. Sin duda, De Juana Chaos trajo la paz eterna a veinticinco personas. ¿Se refiere entonces ZP a la paz de los cementerios?

by ANANDRYNE