Yuste desde Cataluña
Acabamos de recibir la misiva del ciudadano Yuste sobre las elecciones acaecidas en el dia de ayer en Cataluña, que pasamos a transmitir en su totalidad.
DESDE MI PÚLPITO: Elecciones en Cataluña
Lo reconozco, a esto de lanzarme a la piscina y luego ver si he acertado le estoy cogiendo un gusto casi fetichista. Por eso lo voy a intentar de nuevo. Esta vez con los resultados de las elecciones catalanas de ayer.
De primeras, os diré que a fecha de hoy estoy muy contento: los míos, aquellos a los que yo hubiera votado, han sacado tres escaños. Contento y muerto de envidia. Mientras en Cataluña gentes pensantes como
Boadella y Arcadi Espada han montado un partido sin complejos, inteligente, sin deudas con el pasado y con muchas esperanzas de futuro, en Euzkadi-ven-y-cuéntalo el que triunfó fue EHAK. Lo mismo, vamos.
De segundas, algo mosqueado con el índice de participación, un poco superior a la mitad del electorado. ¿De verdad esa es la participación normal en una tierra que respira estatuto día y noche como quieren presentárnosla?. ¿Ese es el interés normal en una región que se considera nación?. Porque ese resultado en una “falacia”, en una “cosa sin historia” como el “Estado Español” sería normal, pero en un imperio en lo universal como Cataluña, se hace raro.
De terceras, expectante, porque ningún partido ha ganado lo suficiente como para gobernar en solitario, con lo que queda todo abierto para el noble arte de la quiromancia política. Y en ello estoy.
Tres son los posibles gobiernos que pueden surgir de estas elecciones: la reedición del tripartito, un pacto nacionalista CiU y ERC o un pacto “moderado” CiU y PSC. Todos tienen visos de poderse llevar a cabo, pero unos más que otros.
Teniendo en cuenta que el PP no cuenta porque el resto le rehuyen como a las ratas y Cuidadanos no parece querer entrar en componendas con aquellos a los que ha criticado (y más cuando ha sido precisamente esa
crítica mordaz a los políticos profesionales la que le ha dado votos), nos queda, una vez más, ERC como bisagra de todo pacto. O contra-pacto. E Incitaba, el “voto útil”, que hará lo que le dejen.
Así que depende todo de ERC. Y lo lógico sería apostar por un pacto con CiU por un gobierno nacionalista. Sin embargo, después de haber sido expulsados por un PSC que ha sufrido algo más que un ligero golpe en estas elecciones, yo apuesto a que pactaran por una vuelta al tripartito.
CiU les puede dar muchas cosas, pero el PSC, cautivo y desarmado, les dará más aún. Y parece que aún tienen fuerza como para no tener que decir amén a todo los que les digan desde Madrid (que ya están tirando
chinitas... y en otra dirección). Y con el PP haciendo por Andalucía, Baleares o Valencia precisamente lo mismo que criticaban en Cataluña, el panorama pinta ahora mucho mejor que en las anteriores elecciones.
Aunque, claro, puede que CiU les ofrezca el oro y el moro, pero es poco probable. A CiU le gusta el poder como al que más, y estar unos meses fuera de él les ha dejado fuera de muchos negocios (“al tres per cent”,
recuerdo). Pero no dejan por esto de ser el partido del empresariado catalán, y a estos, un gobierno con los separatistas vocingleros de ERC más que nada les da pánico.
Este pánico deja abierta la puerta a una última posibilidad: la componenda “puente aéreo” PSC- CiU en Barcelona y PSOE- CiU en Madrid. Es poco probable, pero no imposible. Desde luego sería la favorita de ZP, pero no del electorado de CiU, aunque sí de sus
"mecenas". Ni posiblemente del PSC, que por mucho que le tenga que dar a ERC siempre será menos que lo que CiU le obligue a tragar por ir de comparsa suya.
Aunque no la descarto.
Y siempre queda, claro, la posibilidad de un todos contra el PP (todos menos ciudadanos). No hay mejor argamasa que el odio al contrario para cimentar sólidas uniones, pero con el PP de capa caída, como que parece un cemento demasiado rebajado con tierra como para durar.
El tiempo nos dirá. Y no habremos de esperar mucho, eso es lo mejor.
A mí, lo que de verdad me apetece, es ver como le va a Ciudadanos. Ya han hecho lo más difícil: entrar. Ahora les queda demostrar que valen, que no solo son la opción de la rabieta. Porque, con pocos electores de
los que no votan que logren captar en estos años (o tal vez meses, porque igual nada sale adelante y tenemos ya otras elecciones), igual empiezan a meter miedo de verdad. Ojo, porque solo han votado la mitad. Como alguien pesque en la otra mitad, se puede llevar más de uno una sorpresa.
Y, hasta cunde el ejemplo en el resto de España y algunos empiezan a mirar más allá del binomio caciquil PP-PSOE. Ciudadanos de España. Que tiemblen las taifas.
Veremos que pasa.

Yuste, admirado en la derrota

