Las elecciones son la única competición, ya se sabe,
en que los que ganan, ganan y los que pierden, no
pierden, Conque, y más en estas elecciones municipales
y autonómicas, con tanta pedrea y premios menores,
perder, lo que se dice perder, no pierde ni el
admirablemente lento caballo “del malo”. O casi.
Y, en parte, es cierto: así ha sido. El PSOE ha ganado
en concejales y arrebata muchos municipios importantes
al PP, que por su parte gana en votos, lo cual, viendo
estas elecciones como unas primarias, es una muestra
de apoyo a su estrategia y tácticas. Moncloa a la
vista. IU se mantiene, CiU o PNV también. En fin.
Ganar, ganar, lo que se dice ganar, gana mi madre, que
pasa de una concejal (ella) a dos. Dos por dos,
cuatro. Guardaespaldas, digo. Perder, lo que se dice
perder, perdemos todos, tal vez algunos no, ya que ETA
penetra (analmente hablando) en varios municipios, con
sus anejos sueldos, hojas de censos, impuestos, etc,
de los que tan buen uso sabrán hacer, ya sabéis, ya
veréis, los hijos del hacha, la serpiente y la Gran
Puta.
Tampoco sale muy bien parada la Federación Socialista
Madrileña. “Sus” dos campeones, Simancas, ese mal clon
de ZP, cejas menos agresivas pero verborrea igualmente
insulsa y atropellada y Sebastián, el político más
gris desde que Hernández Mancha dejó la política, han
cosechado una derrota de proporciones pydneas. Aunque
bien mirado, ganan los dos únicos que, se dice, se
comenta, podrían hacerle algo de sombra en el PP a
Rajoy si este se tropieza.
Igualmente malparados salen los corderotes enviados a
los altares manchego y extremeño por parte del PP,
porque la degollina, más o menos disimulada con
ligeras subidas, ha sido igualmente degollina. Allí
donde ZP no mete la nariz, su partido barre. Cosas
veredes.
El PP pierde, aunque gana, Baleares y Navarra, o no.
Oyes, que tengan mano izquierda y logren engatusar al
PSOE. Aunque igual les interesa ver como el PSOE se
rompe la nariz con unos pactos con el diablo que, al
menos en Navarra, miedo le dan a su hombre, Puras.
Y por cierto, que en Navarra, UPN se mantiene, pero
CDN no. Es cosa curiosa, en toda España (si se me
permite el uso de este arcaísmo) todos y cada uno de
los partidos más o menos de centro y regionalistas,
salvo los cantabristas, se han dado unos señores
batacazos. En cambio, sobretodo en Cataluña, pequeños
partidos de marcado cariz xenófobo han empezado a
florecer, aunque sean las flores y no el estiércol, en
realidad, lo único que puede florecen. Pero se me
entiende.
Y en Euskadi, de nuevo, se repite la tónica, el
partido “nacional” en el poder sube y el que está en
la oposición baja. Esto y la escasa o más bien nula
vida sexual del común de los nazionanistas vascos
debería ser objeto de estudio de monografías
enciclopédicas. Desde luego lo que no debe suponer es
una sorpresa para nadie.
En fin, no mucho nuevo bajo el sol. Unas pocas nubes
que amenazan lluvia y poco más. Por lo visto, de esta
tampoco será, la Guerra Civil va a tener que esperar
aparcada unas semanillas más. Todo se andará.
Ahora a esperar a las generales.
Y a ver los pactos. Ah, los pactos, ese noble currelo.
Divirtámonos pues.

Yo, Yuste