DESDE MI PÚLPITO: Cada cosa por su nombre
Llegué allí por pura casualidad. Internet es como un viaje, y como en un viaje, los destinos más interesantes (a veces también los más desagradables)
son aquellos que no esperas encontrar. Aquellos que no buscas. Aquellos que te encuentran a ti. En concreto buscaba un mapamundi lo más grande posible para localizar un par de lugares. Así que, tecleé “mundo” en google imágenes y esperé a ver que pasaba. Y esto fue lo que pasó.
El mapamundi era grande, como quería. Aunque raro. Primaban en él, sobretodo, dos colores, el amarillo y el marrón. El amarillo cubría gran parte de América y Europa, mientras el marrón era dueño de Rusia y África. Sin embargo, el color que me llamó la atención fue el morado, que señalaba todos los países que aún hoy son comunistas. Ya sea de corazón (al menos del de sus dirigentes) como Cuba, ya sea de caparazón como la China continental. ¿En que página habría entrado?.Una gran hoz y un martillo, colocados en el ángulo superior izquierdo de la pantalla me dieron la primera
pista. Debajo de este símbolo tan caduco hoy día como unas fasces romanas o un león de Judá abisinio (aunque solo antes de ayer dueño de medio mundo), tres iniciales: UCE. Unificación Comunista de España. Ni idea.
Al comunismo español le pasa lo que al falangismo, que hay más agrupaciones que agrupados. Y, como ocurre con Falange, para colmo, el grueso de sus simpatizantes, con o sin carné, forman parte de otros partidos poco o nada vinculados con esas ideas, como son IU para los
primeros y el PP para los segundos. O el PSOE para ambos, porque si al PSOE le quitamos sus camisas azules (hoy liberales de toda la vida) y sus camaradas comunistas (ahora progresistas de siempre), se queda en cuatro gatos y un tambor. Lo que fueron durante todo el franquismo, vamos.
Moviendo el ratón por el mapa, por puro acto mecánico, descubrí que al pasar sobre algunos países la flechita del mismo mutaba en manita, claro síntoma de enlace a arcanas informaciones. A la altura de Benidorm cliqué,
interesado por ver que enlaces aguardarían agazapados bajo la silueta de España.
Solo dos, poca cosa. Uno decía: “Área Plural -Directorio de organizaciones políticas en España/ESPAÑA”. Un rollazo, vamos. El otro, en cambio, me
llamó la atención: “Organizaciones de la rebelión democrática en Euskadi”. Joooder, pensé. Que no me voy a encontrar por estos lares. Y entré.
Las cosas como son: de entre las cerca de ciento cuatro mil perversiones sexuales de las que soy entusiasta seguidor, el sadomasoquismo no descolla por ningún lado. Pero la curiosidad mató al gato. E igual por eso a los de Madrid nos llaman gatos. Así que, repito, entré. Sin saber muy bien que iba a
encontrarme, pero sí haciéndome ya una idea bastanteaproximada. Que si “Movimiento Taliabán por la Liberación de Euskal Herría y Plazas de Soberanía en Burgos”. Que si “Frente para la Liberación de Bardulia”. Que si “Arana u Akbar”. En fin.
Pero no, mira. Todo lo contrario. Entré, y para mi sorpresa me encontré con un buen número de enlaces a organizaciones, más de las que yo conocía,
democráticas, pacíficas, y pacifistas. Desde “Gesto por la Paz” hasta el “Foro de Ermua”, desde “Basta ya” hasta “Covite”. Ahí lo dejé. Bastante reconfortado,debo añadir.
Nada me había indicado que debía ponerme en guardia esperando ver cualquier barbaridad dentro, pero las cosas como son: nada como un radical, para ver pajas en los ojos ajenos, a pesar de las vigas señoreen en
los suyos propios. Otro nexo de comunión entre ultraderecha y ultraizquierda. Pinochet es un santo, Castro Satanás y viceversa. O ETA son gudaris, un
movimiento de liberación, pero los “Contra” eran una banda “lumpem” bla, bla, bla. Y viceversa, claro. Y no solo los “ultras”, por desgracia. Demócratas de toda la vida, algunos de verdad, se empeñan en vestir de santos a ETA solo porque son de izquierdas. En teoría. O hablan de etarras buenos y etarras malos. O de “organización armada” como mucho y en el peor de
los casos. Olvidando, a veces de forma más que consciente, que no son más que una banda de mafiosos con boina y nada o menos aún, bajo el calido forro de esta.
Y no solo en el extranjero, donde no los sufren y a penas los conocen. A fin de cuentas, lo mismo pasa en España con los “insurgentes” irakíes, eufemismo de gran lirismo empleado para definir Al Qaeda… y eso que
aquí, esos insurgentes, se dice, montaron el 11M.
También entre nosotros mismos. De hecho, tanto es así, que la primera gran batalla a ganar al mundo criminal de ETA es desvestirla de su capa de santidad libertaria. Eso para empezar.
Lástima que las llamadas a la paz y al diálogo con ETA, contactos desde 2002 por parte de el Gobierno incluidos (fuente: El País), como si se tratase de un
ejercito o una guerrilla de santones, hayan hecho tanto daño a este propósito. Y no hablemos de las lagrimitas en Estrasburgo. Pero bueno, las cosas como
son: tendremos ETA para rato, así que tiempo hay para cambiar las políticas y empezar, siguiendo los pasos de la UCE, a llamar a las cosas por su nombre. Y a los de hijos de la gran puta también.
Con tiempo. Al tiempo.

Yo, Yuste

