La falacia de llamar "mentiroso" a alguien
Reconozco que cuando era pequeño me costaba entender porqué mi padre se molestaba tanto cuando escuchaba a alguien llamar mentiroso a otra persona. Ni que decir tiene como se ponía si se lo decían a él. De hecho, como se pone aún. Suponía simplemente que era una de esas cosas, como mirar a los ojos de quienes hablamos, que son así porque así deben ser. En fin, que no le daba más importancia al asunto y, sobre todo, me cuidaba muy mucho de no llamar mentiroso a nadie y menos aún a mi padre.
Sin embargo, con los años he descubierto que la cosa va más allá del simple insulto. Cuando llamamos mentiroso a alguien no solo le estamos insultando, esto es faltándole a su honor, sino que además le estamos obligando a tener que defenderse, a demostrar que no es un mentiroso. Nadie se pregunta si un cabrón o un hijo de puta realmente lo serán, tan solo, pensamos, son insultos. Sin embargo, de aquel a quien se le llama mentiroso una vez, ya dudamos el resto de nuestros días salvo que sea capaz de demostrar su inocencia. Y entonces, claro, el acusador se va de rositas.
Desde luego el camino correcto es mucho más largo. Reconozco que es mucho más cómodo llamar mentiroso a alguien que demostrar que lo es por esto, por esto y por esto otro. Sin embargo, así debería hacerse. Así, de hecho, lo hacen algunos.
Es cierto que tal vez de esta manera no logremos tampoco convencer al mentiroso, entre otras cosas porque muchas veces mentimos creyendo firmemente que decimos la verdad, y tal vez ni siquiera seamos capaces de convencer sus acólitos del engaño, pero una cosa es segura: podremos caminar con la cabeza más alta. Mucho más alta que la de los mentirosos y la de quienes acusan gratuitamente a los demás de mentir.
Y es que, aunque sea el camino más largo, también es el mejor.

Yo,Yuste


M dijo
Discrepo, sobre todo en que el acusado está obligado a defenderse. Reconocer a un adversario como tal es hacerle un honor y no todo el mundo lo merece. Alguien que no tiene mi respeto (sea amigo o enemigo) puede expresar cualquier opinión sobre mí sin que me moleste en responder, ya no digamos defenderme. Hay un equilibrio para todo.
5 Septiembre 2007 | 03:45 PM